
Más de 90.000 creyentes ortodoxos de Moscú se bañaron hoy en agua helada para quedar libres de pecado.
El gobierno de la ciudad dispuso más de 40 lugares para el tradicional baño helado a disposición de los fieles. Otras muchas personas se bañaron también en el resto del país en ríos, lagunas y agujeros en el hielo especialmente preparados para la ocasión.
En la capital rusa participaron casi el doble de personas que en la celebración en honor al bautismo de Jesús del día de Reyes ortodoxo del año pasado, según afirmaron funcionarios de seguridad en declaraciones recogidas por Interfax.
En Novosibirsk, unos 3.000 kilómetros al este de Moscú, saltaron 200 hombres a un agua que estaba a 30 grados bajo cero.
Según la tradición, los fieles deben sumergirse y santiguarse tres veces debajo del agua y una fuera.
La influyente iglesia ortodoxa rusa criticó que la fiesta de la epifanía se está convirtiendo cada vez más en un espectáculo de masas.
La fiesta es una prueba de valor para la gente joven. A pesar de las advertencias de los médicos, se consume mucho vodka.
Fuente/ lasegunda.com