La compañía, que se tomó a pecho lo de una experiencia extrema, instaló el circuito demasiado cerca de algunos obstáculos, los que rompieron sin ninguna dificultad los brazos y piernas de los muñecos de prueba a los 100 kilómetros por hora que alcanzaba la joyita.
En una verdadera máquina rompe huesos se convirtió una montaña rusa de un parque de entretenciones en Inglaterra, que en su etapa de pruebas con muñecos a escala humana, los dejó a todos sin sus extremidades.
Obviamente, los ejecutivos del parque de entretenciones chantaron al toque la montaña rusa, en la cual invirtieron más de 30 millones de palos verdes, y señalaron que se le realizarán "cambios drásticos".
En todo caso, algunos representantes del Thorpe Park dijeron que los muñecos perdieron sus extremidades porque "la montaña rusa estaba hecha al límite, para darle la mayor experiencia" a los visitantes.
Fuente/ lacuarta.cl